lunes, 14 de enero de 2008

Los Uzcateguis y Antonini Wilson



ARTICULO

En lo que se refiere al negocio del amor, al parecer Antonini Wilson lo hace tambien con una agenda de por medio. Fuentes cercanas aseguran que Antonini Wilson mantenia una relacion amorosa con Gabriela Uzcategui, hija de Diego Uzcategui Mattheus (director gerente de la Oficina de la Presidencia de PDVSA y presidente de PDVSA Argentina) .

"Gabriela trabajaba en la cancilleria y actualmente trabaja en PDVSA". dio a conocer un hallegado a la familia que prefiere mantenerse en el anonimato.

Eso quiere decir que practicamente toda la familia Uzcategui "trabaja" o tiene algo que ver con la industria petrolera, ya que la madre de Daniel Uzcategui Spetch (supuesto asesor del titular de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, con cargo nómina al despacho ministerial) trabaja para CITGO.

Guido Antonini Wilson, tenia sus bases bien plantadas en lo que se referia a la familia Uzcategui, cortejando a Gabriela, obsequiandole lujosos automobiles a Daniel (19 anos), y haciendo jugosos negocios con Diego y hasta con su esposa a traves de sus influencias en CITGO.

Los Uzcátegui en el banquillo

Por Irina Hauser

Se trata de Daniel Uzcátegui, titular de Pdvsa en Argentina, y de su hijo Diego. La jueza Novatti quiere que expliquen por qué gestionaron que Antonini subiera al avión alquilado por Enarsa.

Los Uzcátegui eran amigos de Antonini Wilson y gestionaron su viaje a Buenos Aires.

Antes de la noche de Año Nuevo la jueza Martha Novatti, a cargo de la causa sobre la valija de Guido Antonini Wilson, ordenó la indagatoria del ex titular de la filial argentina de la petrolera Pdvsa, Daniel Uzcátegui Matheus, y también de su hijo, Diego Uzcátegui Speech. Según la fiscalía que investiga el affaire, ellos habrían gestionado que el empresario venezolano subiera al jet privado alquilado por Enarsa desde el cual bajó con el maletín con los 800 mil dólares que terminaron incautados en Aeroparque el 4 de agosto a la madrugada.

En lo que va de la semana, según informaron a Página/12 allegados al expediente, Interpol todavía no ubicó a los Uzcátegui. Se sospechaba que estaban en Venezuela, pero ahora los investigadores dudan. Una vez que se sepa dónde están, la Justicia libraría un pedido de captura internacional, a menos que se presenten espontáneamente o envíen un abogado. Los fiscales Mariano Borinsky y María Luz Rivas Diez quieren interrogarlos como posibles partícipes de contrabando y lavado de dinero, los mismos delitos por los que se pidió a Estados Unidos la extradición de Antonini. Hasta ahora, de hecho, ellos son los únicos tres personajes involucrados que cargan con imputaciones concretas.

Uzcátegui padre habría pedido que llevaran en el avión de Enarsa a su hijo de 19 años, a Antonini Wilson y a tres ejecutivos de Pdvsa. Claudio Uberti, ex titular del Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi) y entonces encargado de manejar las relaciones con Venezuela, dio el visto bueno para que embarcaran. Uberti compartió el vuelo con ellos, y también su ex secretaria Victoria Bereziuk.

La declaración testimonial de la joven Bereziuk se convirtió en una pieza clave del rompecabezas: había visto a Antonini en un almuerzo en Caracas un día antes de compartir avión con él y volvió a verlo dos días después del hallazgo de la valija en la Casa Rosada. Esto fue, precisó, en un brindis por la firma de convenios energéticos entre Hugo Chávez y el ex presidente Néstor Kirchner. Antonini, describió, conversaba en un rincón con el chico Uzcátegui Speech.

Según consta en la causa, Uzcátegui hijo y Antonini Wilson compartieron hoteles y restaurantes en Argentina y luego también en Uruguay en esos primeros días de agosto. La madrugada de la llegada a Aeroparque, en el momento en que el scanner detectó los fajos de dólares, el chico fue la única persona que se quedó con el maletero mientras lo interrogaban. Se fueron juntos, ante lo que se consideró una mera infracción aduanera.

Aquella no era la primera vez que Antonini ingresaba en la Argentina sino la sexta en el último año y medio. En algunos de esos viajes habría estado, también, en compañía de Uzcátegui hijo. El pedido de indagatoria de los fiscales parecería relacionar el origen del dinero con Pdvsa, empresa de la cual Uzcátegui Matheus era vicepresidente, además de dirigir la filial argentina.

La jueza Novatti hizo lugar también a un gran abanico de nuevas medidas de prueba pedidas por Borinsky y Rivas Diez. Algunas apuntan al origen y destino del dinero y otras a evaluar la responsabilidad de Uberti, que también podría ser llamado a indagatoria, así como la de otro de los pasajeros del vuelo de la valija, el titular del Enarsa, Exequiel Espinosa. Una causa judicial aparte, a cargo del juez federal Jorge Ballestero, intenta establecer si algún funcionario cometió algún delito en la contratación de ese vuelo privado.

A menos que los Uzcátegui aparezcan a la brevedad, la investigación entrará en una especie de paréntesis. La jueza Novatti está de licencia y la subroga Bernardo Vidal Durán. El fiscal Borinsky se fue a España por una beca de investigación sobre defraudación que se había ganado en mayo, aunque dejó reemplazantes investigando. Su colega Rivas Diez está de vacaciones. Mientras tanto, no hay indicios de que Estados Unidos vaya a extraditar a Antonini Wilson que, para ese país, dejó de ser sospechoso desde el momento en que comenzó a colaborar con el FBI para acusar a sus ex socios y amigos de actuar como agentes ilegales de Venezuela.

No hay comentarios.: